—Oye, y tu mujer a que se dedica?
—Mi mujer es jinete de aves de corral.
—Hostia, ¿y eso que es?
—Que cada dos por tres me monta un pollo.
-Jefe, el jueves tiene una reunión a las 9.
-Posponlo.
-Pos ya lo he puesto.
-Rápido!! Desnúdate, no hay tiempo para explicaciones.
-De acuerdo, ya está. ¿Y ahora qué?
-No sé, nunca me había funcionado. ¿Un café?
No es que seas bizco, es que tienes un ojo para leer y otro para repasar.
—¿Ya tienes el arca preparada Noé?
—Sí, oh Dios: 2 bolas de pimienta, 2 ramas de canela, 2 de pimentón rojo…
—TE DIJE ESPECIES, GILIPOLLAS!
—¿Tienes hijos?
—Sí, una niña. Está en esa edad que se lo mete todo en la boca.
—¿6 meses?
—¡Qué va! 16 años.
-¿Cómo te llamas?
-Vane.
-¿Vane de Vanessa?
-No, de Banesto, no te jode.
-¿Cómo se declara el acusado?
-Con flores. Soy bastante tradicional.
—¡Paco quita el futbol y baja la basura!
—¡Cualquier día de estos cojo la puerta y...!
—¡¿Y!?
—Y la lijo y la barnizo, que falta le hace...
—¿Como te llamas?
—Jara.
—¡Que nombre tan bonito!
—¿A que ji?
Solo cuando se posa un mosquito en tus testículos te das cuenta que no todo se soluciona con violencia
-¿Nombre?
-Bond, James Bond.
-Ok Bond James Bond.
-No, James y Bond a parte.
-¿James Bonaparte?
-James Bond y ya.
-¿James Bonilla?
-Pon 007.
-¿Lobezno?
-¿Que zi veo el qué?
-¡CORTEN!... ¡Por decimotercera vez, deja de hacer la broma ya y cíñete al guión joder!
-Hola, ¿es aquí el curso de tiro al plato?
-Sí, ¿te apunto?
-No jodas, apunta al plato cabrón.
-Que fea es esa tía
-Es mi madre
-No, digo la de al lado
-Esa es mi hermana
-Pues pégame dos hostias q esto ya no hay quien lo arregle
- Nunca me escuchas.
- Y yo a ti.
—Cari, di a mis padres lo que me dijiste anoche
—Ehhh... ¿q me pones la polla como el pescuezo de un cantaor?
—No, lo de la boda, gilipollas
- En boca es plano , le falta pasión, textura, apenas notó el bacalao..
- Manolo, cómeme el coño y deja de jugar a master chef
–Soldado, deberíamos retroceder y escondernos tras esas rocas...
–¿Parapetarnos, mi sargento?
–Para que no nos vean, ¡maricón de mierda!
–Paco, ¿Y tu desde cuando llevas pendiente?
–Desde que mi mujer se lo encontró en el coche y le dije que era mío...
–¿Quieres que cuando me lo meta en la boca te mire a los ojos?
–Señorita, compórtese y sople el alcoholímetro por favor.