Dos puretas están sentados en sus banquetas pescando en el muelle, cuando de repente una preciosa sirena emerge desde el agua de un salto y se acomoda en el regazo de uno de ellos. El fulano la mira de punta a punta y, con un brusco movimiento, la devuelve de nuevo al mar.
"¿Porqué?", pregunta entre asombrado y angustiado el otro, a lo que le responde el primero:
"¿Por dónde?"