Digamos que este es uno de los asuntos medulares de los programas políticos, no ya solo de las nuevas formaciones sino de todas las que se presentan a las elecciones. Es cierto que en el caso de algunas formaciones con especial énfasis en Podemos tiene un tufo a ensoñación que puede ser trágico. El recurso de que van a conseguir miles de millones extras a costa del fraude fiscal no se lo creen ni ellos mismos. No digo que no haya que mejorar mucho en esto pero la volatilidad y dificultad de fiscalizar estos recursos en un mercado globalizado no es moco de pavo. Pero en vez del manido mantra de los ricos es difícil escuchar menciones a uno de los graves problemas de este país en particular como es el del dinero negro, que -seamos sinceros- afecta especialmente a las capas bajas de las población. Parece que se ha llegado a una especie de acuerdo tácito por el que se deja realizar cierto tipo de actividades en negro para evitar el estallido social que debería existir en una sociedad que tiene a más del 20% de su sociedad activa en paro.

A mi lo que me preocupa especialmente y soy muy crítico en esto con el PP por su cobardía es la falta de alternativas que ofrecen el modelo productivo de este país. Parecen resignados a convertir esto en un país de camareros y no se han dado cuenta que este país es otra cosa por el tejido social que se ha generado en los últimos 30 años. Efectivamente, tenemos un sector turístico y de servicios estelar, pero necesitamos otras cosas que además estamos en disposición de ofrecer. Los que tengan empresas sabrán de lo que hablo pero la presión fiscal de Hacienda en estos momentos es completamente brutal y yo les acuso directamente de ser los responsables del cierre de miles de pequeñas y medianas empresas. Para esto si se necesitan políticos valientes que sean capaces de luchar contra los elementos y definir nuevas reglas.

Saludos