No creo que sea ese el sentido del post de Amanda, pero también hay que entender que en estos tiempos de crisis, el funcionario es un super-privilegiado: tiene el puesto blindado y, hasta ahora, también el sueldo. Que más quisieran muchos haber podido escoger entre ir al paro o bajarse el sueldo un 10% ... Y tampoco olvidemos que el déficit origen de todos los males actuales se produce como consecuencia del gran gasto público que supone tener un cuerpo de funcionarios hipertrofiado imposible de mantener cuando baja la población activa "regular".