En España la única revolución que se hizo fue para echar a los franceses y garantizar el retorno de Fernando VII, el más penoso rey de este país y puede que de Europa. Se combatió para mantener el Ancient Regime. Las dinamicas sociales de la clase obrera, más agraria que en la Europa industrializada, fueron mantenidas y reprimidas por una mezcla de caciquismo en los pueblos y por el ejército en las ciudades. De esta forma comenzó el siglo XX.
Cuando finalmente comenzó la República, todo el país se lanzó “a por lo suyo”, con las “revoluciones” de Asturias y Barcelona, y el intento de modernizar España “de golpe”. Se quiso todo y ya. Y se produjo bastante caos.
Jamás justificaré el alzamiento de Franco, sólo señalo que la mitad de España estaba encantada conque los militares “pusieran control”.
De la miseria (social y cultural), se sale en espiral, nunca en línea recta.
Y hace tres años, en vez de permitir un gobierno PSOE-Ciudadanos para echar al PP, Pablo Iglesias (venido arriba) lanzó un órdago que lo único que consiguió es que el PP pudiera enarbolar la bandera del “¡que viene Podemos! para aumentar votos y escaños.
Si has visto en mi argumento una apología de los golpes de Estado, pues como que no.