Bufff, peor todavía tiene que ser descender por ese tubo angosto. Al menos, cuando acabe el ascenso les espera la libertad (la libertad y como un millón de premios por cabeza donados por entidades diversas con el único fin de autopublicitarse en muchos de los casos).
Aunque si fuese por claustrofobia y meterse por conductos angostos... algunos no follarían.
Saludos.