Según El Mundo el impacto mediático para el rescate en directo se cifra en mil millones de personas. No quiero parecer indolente, o quizá es que ha habido demasiadas catástrofes ultimamente, pero no me ha llamado tanto la atención como para tanto impacto.
Aunque por supuesto me alegro y mucho del resultado. No creo que nadie se pueda hacer una idea de lo que ha debido suponer ese confinamiento bajo tierra. Y de remate los quince minutos subiendo por ese ataúd. Claro que llegar arriba y caer en brazos de tu familia acaba compensando todo lo sufrido. Bien por ellos, qué bien que alguna desgracia acabe con final feliz.