El precio oculto de comer pescado
Según WWF/Adena, algunos de los platos de pescado más populares en Europa constituyen auténticas recetas para la destrucción de nuestros océanos y nuestros pescadores. El nuevo informe de la organización mundial de conservación pone al descubierto la pesca destructiva, ilegal y derrochadora de recursos tras algunos de nuestros platos marineros favoritos.
El resumen, Fish Dish – exposing the unacceptable face of seafood, constituye la primera panorámica en su género de seis de los platos de pescado y marisco más populares de Europa y sirve como advertencia urgente para los gobiernos con el fin de que corrijan su mala gestión pesquera.
En el caso de la platija y el lenguado, muy apreciados por su carne blanca y sabrosa, la mayor parte de las capturas provienen de pesquerías europeas más destructivas. Hasta el 80 de algunas de ellas en el Mar del Norte se tiran por la borda muertas o moribundas, por ser demasiado pequeñas o de menor valor que el resto de los peces.
El filete de pez espada, muy degustado a la plancha, llega a la mesa pagando un alto tributo en vida marina. Por ejemplo, la flota marroquí ilegal de redes de deriva, que pesca el pez espada para los mercados europeos, captura dos tiburones por cada pez espada. Cabe recordar que su matanza se ha estimado en unos 100.000 tiburones al año.
Justin Woolford, Coordinador de la Campaña Europea de Pesca de WWF/Adena, declaró: “No todo lo que cae en la red llega a nuestras mesas. Tenemos que poner fin al rastro de destrucción que deja la pesca industrial o nuestros hijos heredarán mares desiertos”.
El pescado con patatas que tanto gusta es el plato con más ingredientes procedentes de la sobrepesca; las capturas globales de bacalao han caído un 70 por ciento en los últimos 30 años. Si los stocks continúan cayendo a la media actual, no habrá más bacalao en nuestro menú en menos de 15 años.
Asimismo, el apreciado sushi y sashimi se prepara con el atún rojo, que está siendo saqueado por los pescadores piratas. Casi la tercera parte de la captura de esta especie, la más cara del mundo, proviene de la pesca ilegal, sin regulación ni control, siendo su mayoría extraída por la flota de la UE.
El marisco tan codiciado en Europa también está dejando una profunda huella en amplias zonas marinas extensas. En el caso de los langostinos, la pesca de arrastre para conseguir este manjar está devastando los fondos marinos y su fauna, tales como la estrella de mar, los moluscos y otros crustáceos.
Fuente: WWF/Adena