Silenciosos, sí. Compactos también, peeero la turbina del Abrams está montada de forma que ocupa demasiado espacio. Tanto es así, que en la "nueva" versión, pondrán un motor diésel MTU que ocupa todavía menos espacio.
En realidad ese chorro es bastante estrecho, así que no es una dificultad insalvable. A título de curiosidad, se emitió un memorándum recordando al personal que el hacer café o secar la ropa con el calor del escape NO era motivo para poner en marcha un Abrams.Además, el chorro de aire que sueltan por atrás sale a a alta velocidad y temperatura, lo que dificulta que la infantería use el carro como protección en el combate urbano.
Hoy en día lo que se hace en campo es cambiar todo el grupo motor, que es más rápido, y arreglar lo que haya que arreglar en el parque. Además, la gran ventaja de las turbinas de gas es que son muy simples. Casi se puede decir que sólo tienen una pieza móvil. Para un motor complejo, mira el Hyperbar del Leclerc....Por otro lado, cualquier mecánico de cualquier maestranza del mundo puede ponerse manos a la obra de inmediato sobre un diesel aunque sea en mitad del campo, cosa que no puede hacerse con una turbina de gas. Menos mal que funciona con casi cualquier combustible.
Ah, y casi todos, sean turbinas o diésels, son policarburantes.
Je, recuerdo a un ingeniero de Matra Espace, hablando sobre el Hispasat, que a la pregunta de en qué se concretaba la colaboración con España, afirmó que era muy sencillo "España lo paga y nosotros lo fabricamos"Finalmente, los franceses tienen un pequeño problema en los programas internacionales, ya sean para fabricar carros de combate, cazas, fragatas o cohetes: están dispuestos a colaborar y a coproducir... siempre que sea "su" proyecto el elegido. Así pasó con el caza italiano G91, con el Eurofhigther, con el Ariane... La "Grandeur" tiene sus inconvenientes.
Saludos![]()