Es uno de los más aclamados clásicos de la historia y sigue funcionando tan bien como antaño. Ocarina of Time demuestra en 3DS que su fórmula no envejece y que su magia no sucumbe al paso del tiempo. 3D, rediseño, extras y castellano para el que es, innegociablemente, el mejor juego de la portátil.


Revivir clásicos conlleva enfrentarse a varios retos, como que el juego y sus mecánicas sigan funcionando, que se mantenga estable gráficamente pese a los años, que sepa adaptarse a las nuevas características de las máquinas, o contenga los suficientes añadidos como para resultar atractivo incluso para los poseedores del original. The Legend of Zelda: Ocarina of Time 3D da un espadazo a todas estas dianas y hasta reformula nuevas exigencias en la creación de remakes. Toda la enormidad que recordamos ahora es más grande, más vistosa, más profunda y más divertida.


Junto a esta redición en absolutas 3D, Ocarina of Time no se conforma con mantener su apariencia gráfica como antaño. La puesta a punto gráfica ha sido también intachable. Todas las animaciones de Link, secundarios y enemigos se han mejorado, se han introducido marcas visibles de la iluminación –como más sombras o brillos de colores según la luz que incida en los entornos y personajes- antes inexistentes, reflejos en suelos brillantes o paredes reflectantes, todos los elementos del juego han ampliado su número de polígonos en su creación, desde el más recóndito árbol hasta Epona, la inseparable yegua que nos permitirá movernos con velocidad por estas vastas tierras mágicas. Otro trabajo de refuerzo importante y tangible recae en las texturas, ya completamente definidas, cambiantes y detalladas, donde se puede ver con claridad cada florecilla del césped o las ramas que dan forma a un arbusto o enredadera por la que trepar. Y más. El agua y el fuego lucen a la perfección, se ha rebajado el nivel de niebla que emborronaba la línea de horizonte y todos los momentos de cambios en los escenarios –por tocar interruptores, resolver puzles, abrir puertas…- se han suavizado con maestría y elegancia. El nuevo OoT ha experimentado un lavado gráfico tal, que logra estar a la altura de los juegos actuales para consolas portátiles sin ningún titubeo.




Sin discusión alguna posible. The Legend of Zelda: Ocarina of Time 3D es un remake a todos los niveles, empezando por una puesta a punto técnica con el mejor efecto tridimensional que puede conseguir la máquina por el momento y un remodelado y nuevo texturizado notables, apoyados por animaciones más fluidas y brillos o luces dinámicas. Nunca habíamos visto un videojuego en tres dimensiones -con semejante profundidad de campo y emanación del relieve- de esta forma, ni siquiera en las plataformas de sobremesa. Los vastos escenarios de Hyrule y el descomunal trabajo de refuerzo del efecto estereoscópico, rediseño y mejor visualización que han tenido detrás, han logrado dar fruto en este cartucho que volverá a ser histórico y recordado, más aún por todos aquellos que no lo probaron en su día. OoT es la madurez y raíces del género de las aventuras como las conocemos hoy, el venerado antepasado de un sistema de combates que demuestra aquí volver a ser efectivo y una historia que se clava en la memoria como la mejor de las películas o novelas.
Lo mejor:

-Uno de los mejores juegos de la historia en versión portátil.
-Las 3D estereoscópicas más espectaculares del catálogo de la consola hasta la fecha.
-El uso indiscriminado de la pantalla táctil, esencial y sobresaliente.
-La piedra Sheikah, una ayuda que no resta esencia ni demasiado reto al juego.
-Ejemplar localización al castellano.


Lo peor:

Se echa en falta algún añadido más para los que ya posean una versión anterior.
Los modos Master Quest y Boss Challenge no estarán disponibles hasta que nos lo acabemos por primera vez.

(texto by Meristation:http://www.meristation.com/v3/des_an...c06d&&iframe=1)