Pero la mayor desgracia no es que sea un ejemplo, que lo es. Al fin y al cabo, aquí cada uno es lo que es, poco o menos. Con nuestras miserias y con nuestras carencias.
El problema es que ese tipo de argumentos "manipulados" los ejercitan hasta las primeras espadas de la política. Algunas más que otras (no sé por que me viene el tensionado, forzado, sobreactuado... Rivera a la mente).
Y eso sí es verdaderamente digno de lamentar.
Saludos