A Aznar también se la pelaba la opinión del PP y de la gran mayoría de españoles. Luego, vimos los resultados.

Una clara mayoría de países occidentales estaba en contra de la invasion. Era apoyada por una *minoría*.

En cuanto a lo de Sadam y el terrorismo islamista, es un desconocimiento profundo pensar que estaban relacionados. Al contrario, el principal enemigo en el mundo árabe de Al Quaeda, era el propio Sadam. Y le tenían mucho más miedo que a Estados Unidos, porque estaba mucho más cerca, les conocía mucho mejor y no tenía ningún tipo de escrúpulo para tratarlos.

Sadam no era islamista, era miembro de un partido llamado Baaz, nacionalista árabe, laico y totalmente contrario al fundamentalismo religioso. Al Quaeda era su enemigo, no su aliado.

La invasión fue un disparate, desde cualquier punto de vista, incluyendo la Realpolitik.

El puesto de España, estaba junto a Francia y Alemania. Esto es algo tan obvio, que hasta la mayoría del propio PP pensaba así. Sólo Aznar, que ya había perdido el contacto con la realidad, y se creía un estadista que iba a cambiar la historia de España, pensaba de otra manera. Lo que es triste es comprobar que después de tantos años, y la realidad descarnada, todavía haya quién siga comprando semejante relato.