Cita Iniciado por .BEAT.

joder, te parece poco.
generalmente los neonazis o los q piensan q lo son, suelen ser muy pero q muy hombres . Romper con esa idea preconcebida de machitos puede ser detonante de un cambio de personalidad total. Máxime si el agredido eres tú y si pasas un tiempo considerable en una situación de aislamiento (pensar lo q supone aguantar a vuestros familiares la noche de nochebuena y multiplicar ese tiempo por unos cuantos años entre rejas).

Pensar que en plena 2ªGM había nazis q rechazaban incluso la violación de las judias. No por ellas, si no por que lo consideraban un acto rebajante para una persona de "raza aria". No hay q olvidar q estos cahorritos acerebrados chupan la ideología barata hasta sus límites más insospechados. Y el ejemplo que nos okupa es el de una persona que cree cerradamente en esa ideología.

Yo ese cambio lo veo bien argumentado. Tampoco es necesario que la película se pierda 30 o 40 minutos en demostrarnos feacientemente y con imágenes cómo se producen esos cambios. La imaginación está para algo.
Poco no: me parece una soberana gilipollez. Me da igual lo machote que se crea el neonazi medio, o si la violación anal efectivamente es el mejor método para erradicar sus estúpidas creencias. Siendo el personaje que interpreta Norton tan inteligente, carismático, y capaz de argumentar el porqué de sus convicciones ideológicas de forma fría y racional (el término "cachorrito descerebrado" sería aplicable al gordo tarugo que tiene por amigo, pero no a él), analizar su reconversión ideológica utilizando como argumento clave algo tan procaz como la escenita de las duchas banaliza por completo el asunto que trata el film y difumina su tono de denuncia. También a James Bond le puede caer una maceta en la cabeza y matarlo, pero finalizar así una de sus películas sería ridículo...
En resumen: argumentalmente la peli es una chapuza. Que ocurra de tal forma puede que en realidad sea posible (casi todo lo es; sólo hay que ver los telediarios), pero "American history X" es un relato de ficción, y ha de someterse a una serie de reglas para que resulte creible: para que resulte una buena película. No se trata de emplear más o menos tiempo en exlicarnos lo que ocurre, sino de emplear bien el tiempo que se dedique a ello...