Sin duda esta película encaja en el concepto de "guilty pleasure" (cuando algo nos gusta aún a sabiendas de que su dudosa calidad) porque si alguien intenta hacer un análisis serio de esta película entonces apaga y vamonos.

Tras el inesperado éxito de su anterior "Venganza", Luc Besson y su ahijado Pierre Morel nos vuelven a dar otra dosis de acción trepidante, quizás en esta ocasión con un toque más gamberro y disparatado que exige al espectador dejarse llevar por la historia sin pormenorizar en sus detalles. Se agradece ese toque refrescante Europeo en algunas escenas como la persecución de coches que a base de reducir las tomas espectaculares consigue que sea bastante verídica.

También es de agradecer la duración de la cinta, ya que extirar esos 92 minutos implicaría poner en grave riesgo el trepidante ritmo de la misma; un factor que debería ser tomado en cuenta por la mayoría de producciones similares y que están descaradamente infladas en sus metrajes.

Lo dicho, entretenida, gamberra y fácilmente olvidable.

P.D. ¿Por qué en España nunca se han planteado producciones similares, estando al alcance técnico y presupuestario? Yo creo que tras lo visto en Celda 211, sería una forma de reconciliar a nuestro cine con una parte del público que le ha dado la espalda.