A mí me parece que has puesto el dedo en la llaga en tu mensaje, la diferente perspectiva (y expectativas) que puede tener un espectador que conozca las obras originales y los que su primer contacto con el mundo Dune sea a través de las películas. No es ningún descubrimiento hablar de la dificultad de trasladar este universo a una película. Una saga a la que se le compara con cierta frecuencia es El Señor de los Anillos, cuya traslación cinematográfica ha sido a menudo aclamada aunque yo no puedo decir nada a favor o en contra porque no me ha interesado lo suficiente como para verla. Quizás la mejor comparación con una obra de similar magnitud sería Juego de Tronos que en mi opinión su formato de serie es modélica en cuanto a ser capaz de retener los detalles y esencia de la obra original, más allá de cambios o decisiones que pueden afectar a la fidelidad de la trama o ciertos personajes. El universo Dune en mi opinión es francamente interesante, una amalgama de elementos históricos, sociales y culturales junto a elementos fantásticos y de ciencia ficción con una densidad narrativa francamente meritoria y muy original. Desde el nuevo testamento, las sociedades feudales, el equilibrio ecológico, las referencias religiosas y místicas y el papel de conglomerados industriales-económicos junto al papel de las dinastías y las estirpes, todo ello regado con elementos de lujuria desbocada y conspiraciones políticas con personajes mesiánicos la hacen irresistible. Con unas premisas brillantes y muy paradójicas donde el reino es todo el universo y se distribuye en planetas del llamado "universo conocido", un planeta que se convierte en el soporte vital del imperio por su "agricultura" crítica que permite cultivar la misteriosa "especia" que permite la viabilidad y supervivencia del universo conocido, curiosamente un planeta desértico en el que las áridas arenas son la viva representación de la fertilidad y el agua un elemento degradante de la agricultura. Para aderezar el pastel la historia se enmarca en un futuro próximo (10 mil años vista !!!, eso sí que es vista para no pillarse los dedos

) que se producen tras una hecatombre de la humanidad provocada por la inteligencia artificial (Máquinas del Pensamiento!!!) y la robótica y que se desarrolla en 21 libros, los últimos escritos por los descendientes del autor Frank Herbert.
En resumen, cuando yo veo una película de Dune me parece una sucesión de postales con más o menos inspiración. Lo que se ha hecho al respecto hasta ahora es;
El Dune de Alejandro Jodorowsky, una obra que no llegó a concretarse pero que pone los dientes largos a cualquier admirador del director (por decir algo) chileno que ha tenido una influencia mayúscula en las siguientes adaptaciones, una congregación de artistas y visionarios como Moebius (el gran Jean Giraud), H.R. Giger, Dalí, Dan O´Bannon... hasta los mismísimos Pink Floyd !!!.
El Dune de David Lynch, un auténtico pastiche con algunos aciertos visuales pero según las crónicas una obra dinamitada desde dentro cuyo montaje fue fruto de fuertes presiones, una auténtica pesadilla que cimentó la leyenda de su imposibilidad de adaptación.
El Dune de Jon Harrison, una serie del año 2 mil, 5 horas distribuidas en tres episodios que es bastante fiel al original y que en mi opinión es la más ilustrativa y coherente para introducirse en el universo Dune. Lo que más me llamó la atención es la impresionante fotografía de Vittorio Storaro, el diseño artístico y de vestuarios de Theodor Pistek y unos efectos especiales extraordinarios.
Los Hijos de Dune de Greg Yaitanes (pero con guión de Jon Harrison), una secuela de la serie anterior que adapta los libros El Mesías de Dune y Los Hijos de Dune del año 2003 y distribuida en dos episodios de 90 minutos cada uno. Es una continuación de la anterior y con las mismas virtudes (y defectos) que la anterior. Un gran Leto II interpretado por James MacAvoy y la presencia de Susan Sarandon. Una bellísima y desconocida para mi Jessica Brooks como Ghanima.
Dune de Villeneuve, la suntuosidad cinematográfica de Villeneuve es un deleite para los sentidos, con una capacidad de darle ese volumen, cadencia y movimiento que le dota de una credibilidad inusitada a las escenas más fantasiosas. En cuanto a la trama sigue siendo muy deficiente en cuanto a la posibilidad de poner en juego todo lo que se pone en juego en las novelas.
Dune II. No vista pero la veré.
El futuro Dune que está preparando HBO es una producción muy atractiva si pone toda la carne en el asador.
Saludos