Jake Green (Jason Statham) es un astuto jugador; audaz pero falto de sentido común. Por todo eso y por ser un auténtico ganador, está practicamente vetado en todos los casinos. Durante los últimos años ha ganado tanto dinero que es el único cliente de su contable y de su hermano mayor Billy (Andrew Howard). Una noche, Jake, Billy y su otro hermano Joe (Stephen Walters) son invitados a participar en una partida privada en la que Jake debe dejarse ganar por Dorothy Macha (Ray Liotta), jefe criminal y propietario de un casino local; terrible jugador que siempre gana pues nadie se atreve a perder ante él. Jake no teme a Macha, y no es que tan solo derrote a Dorothy en una rápida partida, sino que también aprovecha cada oportunidad que encuentra para insultarlo. Jake y sus hermanos dejan la partida, y Macha da la orden de acabar con Jake quien termina trabajando para y siendo protegido por los hermanos Avi (André Benjamin) y Zack (Vincent Pastore).