Truñaco gordo que he visto este finde: Melancholia de Lars Von Trier.
Director sobre valorado hasta límites insospechados. Película infumable, guión estúpido, excesivos planos estáticos, nula empatía con los personajes.

De hecho, tienes unas ganas locas que venga un Orco de Mordor, y se lía a hachazos en la puta boda de los cojones, y sobre todo, se ensañe con especial sadismo con Kirsten Dunst y su hermana medio sopla pollas.

P.S.: Nymphonaniac sigue la estela. No aguanté ni una hora.