Hasta este domingo, no me he dado cuenta de que ya ha terminado la segunda vuelta de este particular viaje por la miniintegral de Kuijken! Empezó con la BWV 96 hace 2 años!!

La BWV 56 es verdaderamente una joya. Yo tampoco tengo más que decir. Esta vez la escucha la he hecho con los auriculares y el ampli dedicado y el disfrute ha sido algo distinto. Ese violonchelo al hombro del primer recitativo realmente te atraviesa, es maravilloso. Pero todo en la cantata es delicioso. Los dos recitativos, las dos arias y la coral final. Un diez!