En mi opinión, considero que el proyector ha de ser el que más nos guste y/o nos apetezca comprarnos, dentro de una lógica, claro. Creo que no hay que elegir proyector en función de la sala. Lo que hay que seleccionar en función de la sala es la pantalla, no el proyector. El proyector hay que elegirlo en función del gusto personal y de las posibilidades de colocación, y no porque las paredes y techos sean negros o blancos. Parafraseando a un compañero he de decir que las paredes no son racistas y que van a influir de la misma manera en un proyector bueno con un excelente contraste nativo que en un proyector más económico con menos contraste y prestaciones. Lo que va a determnar la experiencia de visionado en la elección de la pantalla, que ha de ser la adecuada en función de la sala, pero el proyector se ha de elegir según lo que nos apetezca tener y podamos permitirnos y, por supuesto, colocar en nuestra sala.

Si te gusta un Infocus, compra Infocus, y si te gusta JVC, pues comprate JVC aunque las paredes sean blancas o negras (sempre dando por hecho que hay control de luz) pero por favor, elijan la pantalla correcta.

Factores como si tiene o no CMS, o el mivimiento, etc. Son irrelevantes para la sala, ya sea dedicada o no, ya que el contraste no va a variar, ni porque el gamut se ajuste más o menos a unos estandares o porue el movimiento sea más o menos fluido, en cambio la pantalla si que va a influir.

Comprate el proyector que te guste, pero elige correctamente la pantalla, si quieres que el proyector que te gusta, te guste de verdad.