Pues lo cierto es que la culpa es mía. Hicimos una obra integral y apenas le dediqué un minuto a pensar en la pantalla. Pagaré el error caro, sobretodo viendo el precio de los proyectores que me valdrían...
Pues lo cierto es que la culpa es mía. Hicimos una obra integral y apenas le dediqué un minuto a pensar en la pantalla. Pagaré el error caro, sobretodo viendo el precio de los proyectores que me valdrían...