La mejor forma de saber si te has pasado es que hagas una pruebecita provisional cuando recibas el proyector, aunque sea proyectando sobre la pared. Es la forma de ver si tienes tiro en el sitio donde quieras colocar el proye y si al abrir hasta un ancho de 3 metros tienes suficiente luminosidad. Si ves que no, siempre puedes recortar la pantalla y ajustarla a un tamaño menor.