Los que llevan numeración en decibelios, al ser esta una unidad logarítmica, funcionan así, siempre que aumentes 3 unidades duplicas la presión sonora.

La suerte es que nuestro sistema auditivo tampoco funciona de manera lineal, nuestra gradación también es logarítmica, a Dios gracias, pues si fuese lineal no podríamos soportar un cambio de presión sonora desde el menor detectable (casi el movimiento browniano que producen los cilios de las células cocleares) a los miles de millones de veces mayor en sonidos como explosiones o conciertos en primera línea.

Vamos, que aunque vayas doblando la presión sonora tu no lo vas notando realmente como el doble de intenso, para esa sensación (phones) precisas más incremento de dB, dependiendo de nivel de dB en el que estemos y de la frecuencias que se traten.