Los watios no lo son todo. Mover esas cajas las vas a poder mover, moverlas bien no tanto. Mejorar, seguro, pero en mi opinión hay varias cuestiones. La primera es que citas cajas muy distintas en personalidad, mucho en el tipo de sonido que vas a obtener, y mucho en como deberías combinarlas, especialmente en el caso de las Bowers, las únicas verdaderamente especiales, en lo bueno, de las que se citan.
Contradecir a Studio 22, les compro a menudo y disfruto especialmente cuando pruebo algo y tenemos tiempo para charlar un poco, es complicado, te están aconsejando bien. La cuestión es que hablas de unos amplificadores con una personalidad de marca, como suele ser en muchas marcas, muy concreta, mucho, por ejemplo, en la mayoría de componentes Yamaha, a lo que se suman, como decía, cajas muy distintas como Monitor Audio (casi todos los modelos con una personalidad similar), las Diva Swans 6, y, sobre todo, las B&W CDM1 (a las que hemos sumado a mayores las SE). Con esta última especialmente, AV mejor no, no porque no vayan a funcionar bien, si no porque les sacaras más partido, más esencia, con un ampli estéreo. Y después está, todo lo demás que manda, y no son los vatios solamente, al combinar un equipo.
Las CDM1 suenan muy parecidas a las mejores cajas de Bowers, especialmente a todas las Matrix, incluidas las de suelo (con las diferencias de tamaño y precio, sin duda), y sobre todo a las Silver Signature, cajas que tienen ya unos 30 años y que apenas tienen rival en su tipo. Son cajas bastante neutras, con unos medios muy claros, especialmente equilibrados, limpios y reveladores. Perfectas para clásica, jazz, y todas las músicas donde esos rangos medios son importantes, y lo son en la mayoría de música con algo de complejidad (es donde se alojan mayoritariamente las voces, las cuerdas, buena parte del piano, etc, etc.). Son especialmente naturales y eso, sumado a esta sutileza y autenticidad de los medios, con alguna excepción, no es la marca de fábrica de Yamaha que, ya digo que con excepciones, atiende bastante a agudos y a graves, y destaca los medios (en algunos amplis y cajas de manera muy atractiva que nos llama la atención muy agradablemente en las primeras escuchas) bastante artificialmente y muy por encima de la realidad grabada. Por ello en mi oído, y por alguna cosa más, no casan. Es, por decirlo de algún modo un desperdicio de combinación, aunque un desperdicio que, en el caso de las CDM1, y ante elecciones limitadas por oportunidad o presupuesto, nos hará crecer en el futuro.
Para mucha gente son unas cajas de sonido algo antiguo, algo oscuras o veladas, tranquilas o con poca pegada o incluso, un disparate, con poca dinámica. Confundiendo habitualmente las cajas sobreactuadas en graves (ojo, graves para estos monitores) y especialmente en agudos (algo que gusta tanto desde hace años y se confunde con otras cualidades, incluso con las inexistentes en directo o estudio) con obtener lo que esa grabación, y especialmente esos instrumento y voces dan. Estas cajas sí muestran unos agudos estupendos, y unos graves controlados, secos y poderosos para su tamaño (sobrados en salas de hasta 30 o 40 m2) con amplificaciones de nivel adecuado, y aquí los vatios vuelven a no ser todo (el dinero, en muchos casos, sí).
Por poner ejemplos variados, aunque la mayoría no muy asequibles, disculpas... estarían las diferentes etapas y previos de Mark Levisón (con el 336 estupendas, o con el 333), incluidos sus integrados (con el 383 perfectas), muchos Musical Fidelity (con un A308 maravillosas), muy buenas también con el hibrido UR Unico, también con muchos amplis de tubo. Una delicia con los pocos, que no son pocos en realidad, watios de un ampli Pathos, como el TT (o mejor alguno descatalogado), muchos Plinius, que si mal no recuerdo te aconsejaram muy bien en Studio 22, varios Audio Analogue, o algunos Rotel que no necesitarían más de 60 o a lo sumo 80 watios para combinar adecuadamente, etc., etc. Si los vieras, más aún por dentro, verías muchas similitudes en la mayoría de ellos, y pocas con lo que pretende ese Yamaha muy adecuado para las Silver, e incluso para las Diva Swans 6 que en su día se pusieron tan de moda en los aficionados a AV. Más aún, si escuchas unos y otros amplis, y más si pudieras hacerlo con esas cajas, veras claramente de lo que hablo, otra cosa es lo que uno pueda hacer en cada momento.
Con todo, si te fijas, he citado varios amplis que nuevos están al mismo precio que los inicialmente comentados, y varios que de segunda mano se quedarían a igual o inferior precio. Por supuesto hay más alternativas, todo depende de que tipo de sonido te guste, de que pretendas ya que un equipo es un conjunto y se hace para una función determinada, y de si al final no encuentras las Bowers y se caen de la ecuación, en ese caso yo solo te podría comentar algo de algunas Monitor Audio, ya que al igual que esas Bowers las he tenido, los compañeros te ayudaran mucho mejor en otros casos.
Las CDM1 son cajas para comparar con poquísimas de estantería por debajo de 3.000€, y con pocas de suelo por debajo de 4.000. Una delicia.
Esto es lo que quería decir.
Y por cierto, tienes varias CDM1 a la venta por internet (entorno España), unas SE preciosas, las clásicas en madera, por unos 450€ o similar, todo es averiguar que tal están.