El éxito de Juego de Tronos está ya fuera de toda duda. Cada capítulo que sale crea una gran expectación en el público, ya que como todos sabéis, en esta adaptación de la obra de George R.R Martin puede pasar absolutamente de todo. Ningún personaje, tanto principal como secundario, está libre de “pasar a mejor vida”. Si a esto unimos un reparto realmente excelente junto a producción completamente cinematográfica, nos sale una serie que seguro que antes y un después pasará a la historia de la TV.

De hecho, para que os hagáis una idea, en el último episodio de Juego de Tronos (Mockingbird), se registraron nada más y nada menos que 7,2 millones de espectadores, casi un millón más que en el sexto de esta temporada. Así mismo, con la emisión de este capítulo, Juego de Tronos se convierte también en la serie más vista de HBO superando a otras súperproducciones como Los Soprano (2007) o Roma (2004). A pesar de que apenas quedan tres capítulos para que finalice esta temporada (con muchos frentes argumentales todavía sin resolver) hace unas semanas se confirmó que Juego de Tronos había renovado por dos temporadas más, y esperamos desde aquí que sean muchas más.

Hasta el próximo 1 de junio no podremos disfrutar del octavo capítulo (esta semana pasada no hubo por meras exigencias del calendario), el cual parece será realmente apasionante y donde se resolverán ciertas trifulcas que condicionarán seguro el devenir de la serie.