La tenencia lícita de armas en EEUU es un tema que siempre causa mucha controversia. En el año 2012 volvió a surgir el debate cuando un simple estudiante de medicina acabó con la vida de 12 personas e hirió a otras 54 que simplemente estaban en el cine disfrutando de una película. Dos años después de este suceso tan trágico, Kai Kloepfer, el protagonista de lo que os vamos a contar, decidió no ‘quedarse de brazos cruzados’ ante esta lacra de la sociedad estadounidense.

El joven se puso manos a la obra con el único objetivo de fabricar una pistola que solo podría dispararse a través de una huella digital. Su invento resultó ser un tremendo éxito y gracias as él recibió un premio de 50.000 dólares por parte de Intel. Con este dinero, este chico se compró una impresora 3D de altas prestaciones, para producir y mejorar las piezas de su ‘pistola inteligente’.

El funcionamiento de esta arma es el siguiente. En primer lugar, puede almacenar hasta 999 huellas distintas que solo puede registrar el dueño original de la pistola. Toda esta información se guarda directamente en un chip. Esto evitará que se pueda hackear a través de internet. Y también ofrece una eficacia del 99.9%, incluso en huellas que solo se ven parcialmente.

¿Conseguirá esta iniciativa erradicar uno de los grandes problemas que sufre EEUU? Todavía es pronto para sacar conclusiones, aunque sin duda, el logro que ha conseguido este chico está fuera de toda duda.