Tal vez a Évole se le ha subido a la cabeza y sin previo aviso ha pasado de lo veraz a la ficción, por un momento se ha creído Orson Welles.

Esto crea el dilema de si un producto de comunicación que se presenta como documento de investigación histórico ha de prevenir antes de si se trata de la realidad o es mera ficción.

De todas maneras yo creo que ha arriesgado demasiado, ahora cualquiera podrá pensar que todo lo que haga o ha hecho pueda ser en parte ficción y que las intervenciones de las personas que salen en sus programas fueran previamente pactadas o fruto de un guión.

Yo creo que se ha equivocado, no por el programa en si. se ha equivocado por cambiar él mismo.

Saludos.