Aunque los profanos en la materia no lo perciban, el mundo de la proyección digital doméstica ha evolucionado muchísimo en los últimos años, tanto a nivel técnico (resolución, luminosidad, contraste, consumo, fiabilidad, nivel acústico...) como en precio. Sobretodo en precio... por menos de lo que vale una tele de 50 pulgadas, los más tecnófilos podemos disfrutar de una pantalla de cine del doble de tamaño en nuestro propio salón.

Pero claro, la proyección tiene sus limitaciones. En primer lugar, debemos disponer de una distancia mínima de 3 metros entre la pantalla y el sofá. Y además necesitamos colgar el proyector, tirar cable alrededor, centrar la distancia de tiro, ocultar el cableado, etc.



Sin embargo, parece que ya está tomando fuerza una nueva tendencia: la de los proyectores de distancia ultracorta. Estos aparatos son como los proyectores normales, pero en lugar de colocarse sobre el punto del espectador, se colocan pegados al punto de visionado (es decir, pegados a la pared de proyección, como veis en la foto de aquí arriba). De esa forma se consiguen dos hitos:

1) No es necesaria una distancia mínima de proyección: Podemos proyectar 100 pulgadas en cualquier habitación con una pared suficientemente grande.
2) No se interrumpe la imagen al pasar por delante: Esto, que puede parecer una tontería, es especialmente interesante para quienes utilizan juegos interactivos con Kinect, Move o Wii.

Y ahora es cuando viene la pregunta del millón: ¿Dónde está la trampa? Pues muy fácil: los proyectores de distancia ultracorta basados en lámparas tradicionales todavía están un poco verdes en resolución y precio, y apenas hay alternativas. Por ejemplo, el primero que ya se puede encontrar en tiendas, el Philips Screeneo (justo hoy hablan de él en Xataka) tiene tres graves inconvenientes:

1) Luminosidad: 700 lúmenes es una luminosidad muy escasa, y exige tener la sala en oscuridad total para que la imagen no desaparezca por completo.
2) Resolución: 1280 x 800 pixeles, tan solo llega al resolución HD Ready (1280 x 720), que es la mitad de calidad de un proyector estándar actual (1920 x 1080).
2) Precio: 1.690 euros. Por ese dinero tenemos un proyector tradicional de gama media con luminosidad, contraste y resolución plena.

Ahora bien, lo de la proyección de distancia ultracorta tiene otra vertiente: los proyectores láser. Estos proyectores se colocan también delante de la pantalla, pero ofrecen resolución Full HD con una luminosidad igual de buena que un proyector de lámpara estándar, y encima mejoran su tiempo de mantenimiento hasta las 20.000 horas de uso.

El primer modelo comercial es el Sony VPL-FHZ55, del que hablan maravillas, siempre que lleves en el bolsillo 5.400 euros sueltos.

Así pues, el futuro se presenta esperanzador para los sistemas de proyección, y pronto serán una alternativa real para todas el mundo, no sólo para aquellos dispuestos a modificar su salón expresamente.

En los próximos tres años veremos avances gigantescos en tres áreas muy concretas:

Distancia de proyección: de tiro largo, a ultracorta.
Resolución de proyección: estandarización de la resolución 4K (UHD) sustituyendo a Full HD.
Consumo y duración de lámpara: nuevos proyectores de lámparas LED de gran duración, bajo consumo y luminosidad mejorada
Tecnologías alternativas: Proyección láser mejorada y abaratada.

Después de toda esta maraña de ideas... puede que te surjan varias dudas... ¿Es mal momento para comprar un proyector tradicional? No. Ni mucho menos. Como decíamos, existen proyectores tradicionales que ofrecen Full HD a una calidad pasmosa, con 3D, y a un precio rompedor. ¿Es buena idea lanzarse a un proyector de distancia ultracorta? No, si lo que te importa es la calidad de imagen y la luminosidad. A no ser que puedas permitirte soltar 5.400 euros por uno láser

Lo dicho, se avecinan tiempos interesantes para el mercado de los proyectores. Que tiemblen los fabricantes de paneles LED.

En este hilo del foro estamos hablando de alternativas como el Philips Screeneo. ¿Eres un orgulloso proyeccionista, o crees que aún es todo demasiado aparatoso para lanzarte a la piscina? ¡Cuéntanos lo que opinas!