Con la llegada de los nuevos contenidos Ultra HD 4K (ultra alta definición) llega también la especificación del cable HDMI 2.0, sucesora del actual HDMI 1.4 (el que usamos todos hoy en día para conectar los aparatos en el salón). ¡Horror! ¿Lo que compramos ayer no sirve hoy? ¿Debemos empezar a pensar en cambiar ya?

En este artículo, basado parcialmente en el original de DigitalTrends, os contamos qué podemos esperar de esta revisión en el cableado HDMI, y si realmente será necesaria para disfrutar de los cacharros 4K que están por llegar al mercado.

Para quien no lo sepa, las siglas HDMI abrevian "Interfaz multimedia de alta definición" (High Definition Multimedia Interface), es decir, el medio por el que la información audiovisual es transmitida entre dispositivos. En otras palabras: el HDMI es un cable digital que hasta su especificación 1.4 ha servido maravillosamente para un fin: transmitir audio y vídeo digital entre nuestros aparatos, de forma universal. El cable HDMI sirve para mandar contenidos de nuestro televisor a nuestro receptor de sonido, y viceversa. O para conectar la consola a la tele con calidad digital, y así un largo etcétera.

A diferencia de los antiguos cables analógicos, la ventaja del HDMI es que transmite la información inalterada y no está sujeto a interferencias o degradación de los datos, por lo que no se producen pérdidas de calidad incluso para longitudes de 15-20 metros. Además, el cable HDMI transmite audio, vídeo y datos simultáneamente, cuando no hace muchos años nos veíamos obligados a pelear con una maraña de cables para conectar estas cosas por separado.

Así pues, estamos ante uno de los mejores estándares de la industria de entretenimiento, y en principio uno que debería valernos durante años para todos nuestros dispositivos, ya que sirve para transmitir contenidos en alta definición a una tasa de bits (información por segundo) ciertamente elevada. Pero he aquí que llega un nuevo cambio tecnológico cuando ni siquiera hemos asumido el actual. De los 1080p de resolución actual de un Blu-ray, nos venden la moto de que pronto vamos a dar el salto a los 4K, es decir, 3-4 veces la cantidad de información que se transmite hoy en día.

En teoría, la revisión de HDMI 1.3 a HDMI 1.4 que se produjo hace relativamente poco ya soporta resoluciones 4K. Los primeros televisores 4K de Sony, Samsung, LG y Toshiba incorporan puertos que envían flujos de datos a 2160p (4096 x 2160) por puerto HDMI 1.4, pero con una trampa: sólo pueden hacerlo a una tasa de 24 ó 30 cuadros por segundo. Esa tasa es suficiente para películas, pero no lo es para emisiones televisivas o videojuegos, que envían datos a 50 ó 60 fps (frames per second, -cantidad de veces que la imagen cambia por segundo para producir un efecto más fluido y realista). Además, HDMI 1.4 tan sólo puede transmitir vídeo en una profundidad de color de 8-bit, cuando la Ultra HD apunta ya a profundidades de 10 y 12-bit, eliminando el efecto "degradado" que se puede apreciar en algunas escenas de los Blu-rays actuales.


Lo más curioso no es que los televisores UHD aún no estén plenamente listos para la 4K (aunque los vendan como tales). Lo más curioso es que, al no haber salido todavía los cables HDMI 2.0, tampoco hay ninguna TV 4K que incorpore dichos puertos. El único fabricante que adelanta que sus aparatos están preparados para ser actualizados mediante un kit externo ha sido Samsung, y de aquí a entonces "todos calvos".

Sin embargo, aún no está todo perdido en el uso de HDMI 1.4, pues se está trabajando en llevar adelante el codec sucesor de H.264 y AVC, el HEVC (Video Codec de Alta Eficiencia, o H.265), que permitiría mayor resolución y profundidad de color, en mucho menos espacio, por lo que quizás podríamos ver un giro en los acontecimientos si finalmente se puede reaprovechar el HDMI 1.4 con este nuevo codec.

HDMI 2.0 llegará a lo largo de este año, probablemente de cara a Navidades, pero siendo que los televisores 4K UHD todavía están lejos de tener precios competitivos, que no existe un formato Blu-ray 4K definido (ni parece que lo vaya a haber en breve), y que la gente todavía está empezando a adoptar el Blu-ray, el nuevo interfaz es otra piedra en el camino para la adopción del 4K, porque básicamente se nos está diciendo -de nuevo- que tendremos que deshacernos de receptores, reproductores, televisores y cables de fabricación muy reciente.

Si al llegar hasta aquí te sientes mareado, no te preocupes. Es perfectamente normal, así que olvídate de HDMI 2.0 y que se apañen los fabricantes para llegar a un estándar, de momento seguiremos disfrutando de nuestros plasmas, leds y proyectores a 1080p, que bien bonicos se ven.

Fuente: DigitalTrends

Si aún quieres deprimirte más, te recomendamos la lectura de estos artículos, en los que se explica todavía más y mejor la problemática actual con el salto a las 4K.

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