La carrera tecnológica vuelve a dar un paso de gigante gracias a Intel. El coloso de los microprocesadores acaba de adelantarse a sus más directos rivales, alcanzando una reducción asombrosa en el tamaño de sus chips: 14 nanómetros.

¿Y qué tiene esto de importante? Pues que cuanto menor es el tamaño de fabricación de un procesador, mayor es su rendimiento y menor es su consumo eléctrico (y por tanto el calor que emite). Traducido al cristiano: Intel nos traerá en 2014 microprocesadores de la familia "Core" que ofrecerán nuevas cotas de rendimiento a tablets, ultrabooks y portátiles basados en tecnología x86 (PC Windows), y además mejorará sustancialmente la potencia bruta de ordenadores de sobremesa, todo en uno (como el iMac) y portátiles.



En esta foto podéis ver cómo es un microprocesador actual por dentro, ampliado al tamaño de un alfiler. Prácticamente mundos dentro de otros mundos.

Para que veamos el gran avance que los 14 nanómetros representan, pensemos que AMD, su más directa competidora, todavía fabrica sus chips en tecnología de 28 nanómetros, algo que ya de por sí representa un tamaño espectacularmente pequeño. Para quien no se haga una idea aproximada: un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro. Difícil de ver a simple vista, sí.

Esta nueva generación de procesadores de Intel tendrá el nombre clave de Broadwell, llegará a mediados de 2014 y será la sucesora de la actual Haswell. Su principal novedad será la introducción de una segunda generación de transistores Tri-Gate de 14 nanómetros, convirtiéndose así en los primeros chips que utilizan el proceso de fabricación en ese tamaño, y según la propia Intel, adelantándose unos 3 años a la tecnología de la competencia.