Ayer por la tarde Valve, empresa propietaria de Steam -la plataforma de juegos digitales más grande del mundo-, anunció algo que muy pocos esperaban. Durante meses se había especulado que Valve, siendo la reina del juego en PC, estaba deseando romper el duopolio Microsoft-Sony, presentando su propia consola de salón. Pero en realidad ha ido mucho más lejos... presentando el que será su propio entorno de juego instalable en cualquier PC.

Todavía no hay demasiados detalles de este sistema, que se llamará SteamOS. Sólo sabemos que se basará en la plataforma Linux, eliminando la dependencia de Windows, lo que lo convierte en una firme amenaza para las consolas: cualquiera podrá montar su propio ordenador de salón, integrar SteamOS, conectar dos mandos, y tener una consola con el catálogo de Steam disponible. La jugada es maestra, y las repercusiones pueden llegar mucho más allá de lo que podamos imaginar.

Según palabras de la propia Valve: "SteamOS será un sistema operativo gratuito para PCs de salón, y estará disponible para que cualquier fabricante pueda integrarlo sin ningún coste."

Como curiosidad, para Gabe Newell, CEO de Valve, el mayor miedo hasta ahora era que Apple se adelantara a la jugada con un Apple TV capaz de ejecutar juegos a un nivel parecido:

"El mayor reto no lo plantean las consolas, el mayor reto vendrá impuesto por Apple si se acerca al salón antes de que la industria del PC lo haga".

Y razón no le falta. Afortunadamente para Valve, Apple parece demasiado obcecada en el mercado móvil como para darse cuenta de que su plataforma de juegos necesita moverse al salón, tener controles físicos y ofrecer un entorno de juego amigable.

Otra de las grandes ventajas que ofrecerá SteamOS será un mayor rendimiento gráfico en juegos, ya que el sistema operativo será una capa ligera sobre Linux dedicada exclusivamente a esta tarea, y no un pesado software multipropósito de gran complejidad y carga como es Windows.

Por si fuera poco, parece que SteamOS no se quedará en lo evidente (el juego), y ya detalla servicios como streaming de contenidos a través de la red doméstica, música, tv y películas, juegos compartidos con amigos y familiares, y grabación de partidas en la nube.


Sí. Definitivamente en Valve van a por todas. Algo que sin duda beneficiará a los jugadores, y hará espabilar tanto a las grandes compañías de consolas con sus precios hinchados, sus royalties y sus pases de temporada, como a las atontadas de Google y Apple, que todavía piensan que la gente prefiere jugar en sus móviles que en sus salones.