Debido al gran éxito que están teniendo los gadgets “wearables”, Disney quiere ahora subirse al carro esta tecnología con MyMagic+, una especie de pulsera inteligente que se pondrán todos los asistentes a la entrada de estos parques temáticos. El objetivo de esta iniciativa no es otro que el de recabar cualquier información relevante sobre las atracciones con la finalidad de dar un servicio mucho más eficiente y personalizado a sus clientes.

El funcionamiento de esta pulsera es el siguiente; a la entrada de las instalaciones los usuarios “picarán” en los típicos tornos que recogerán datos relevantes como su procedencia, edad u sexo y en qué atracciones se han montado con anterioridad. Tras esto, toda esta información se llevará a una base de datos que creará una serie de algoritmos con el objetivo de dar información de utilidad a los asistentes a través de una aplicación para nuestros smartphones.

Es decir, imaginad que un usuario se ha pasado todo el día en atracciones destinadas para sus hijos, pues al día siguiente y tras pasar la noche en el hotel, al día siguiente “MyMagic” le recomendará otros lugares de temática parecida.

Una vez dicho todo esto, uno de los grandes hándicaps que le vemos a esta iniciativa es el tema de la privacidad. ¿Qué hará Disney con nuestros datos personales? ¿Los venderá a grandes multinacionales o serán completamente intransferibles? De una forma u otra, esto demuestra que cada vez somos más “espiados” por la tecnología.