Has tardado en pensarlo, eh...
A ver, vamos a repasar la teoría otra vez: en un altavoz es distorsión todo aquello que altere la respuesta ideal del mismo, que generalmente es la respuesta plana en una cámara anecoica (esto es, que la señal que le envíes sea la misma que reproduzca), en ese sentido no hay frecuencias "más importantes" que otras, todas los son. Lo que sí cambia es la forma que el oído humano nota esas posibles alteraciones y, como ya te demostré antes, no se percibe igual una alteración en subgraves que en agudos, por lo que nos podemos permitir mucha más alteración/cambio de respuesta/ruido en esas frecuencias bajas que en las altas, sin que lo notemos. Hasta aquí bien, ¿no?
Cuando tú hablas de "frecuencias problemáticas" te refieres a los problemas en la interacción de la salida de los altavoces con la sala, que es lo que puede corregir una ecualización. Pero no son los altavoces los "problemáticos", es la sala la que genera esos problemas. Y lo puedes solventar tratando la sala, o modificando la respuesta del equipo.
Conclusión: es mucho más importante una buena respuesta en medios/agudos que en subgraves, lo normal es que de estos no te des ni cuenta que suenan (ligeramente) mal.
Perfecto, pues me apunto al equipo de buscar-la-cosa-económica-que-mida-bien.
Por cierto, yo llevo por aquí tanto como tú, aunque mi participación sea más intermitente.
"Nuestro amigo" indicó que el sonido reflejado en los altavoces Atmos es similar al directo porque así lo dice Dolby, no porque se lo invente. Para eso acompañó unos links a la web de Dolby.
Es cierto que no he probado en casa una instalación de altavoces Atmos "directos" colgados en las paredes o en el techo (la estética también es una distorsión para mí), pero tú tampoco has oído cómo suena la barra y sin embargo la descalificas. Yo, al menos, me apoyé en el inventor del Atmos para justificarlo...
Por supuesto que la disfruto, conozco sus cualidades y sus defectos, y creo que es un punto de entrada para películas con Atmos a tener en cuenta. Pierdes la modularidad que facilita ir mejorando el equipo (la klipsch de @
hemiutut sí permite ir cambiando algunos elementos), pero la relación precio/prestaciones supera al de un equipo por componentes, ocupa menos sitio y el impacto visual en una sala no dedicada es mucho menor.