Hola,

el otro día me acerqué a un reputado comercio de bcn en busca de un lector dvd multiformato que colmara a la vez mis deseos tanto videófilos como audiófilos. Como he explicado en algún q otro mensaje, en principio me muevo entre el primare dvd30 y el marantz 12 s 2. Pero es q, habiendo delimitado tal conclusión, un jarro de agua fría tiró por tierra parte de mis expectativas.

Un comercial de esa tienda me desaconsejó, aunque parezca mentira, la compra de un lector multiformato. Yo tenía mis esperanzas audiófilas puestas en parte en el sacd, a lo q el mencionado consejero me inquirió q el super audio era poco menos q una patraña. Quizás no tan crudamente, pero me comentaba q ellos tienen y han tenido hardware por valor de muchos miles de euros y el software en mejores condiciones del mercado y pese a ello, las diferencias a ciegas resultaban tan difíciles de encontrar, q hasta se daban casos de juicios totalmente equívocos.

Cuando hablo de sacd, no me refiero únicamente a este formato, sino en general a los nuevos de alta resolución. Yo le musitaba acongojado q eso no podía ser, q la información guardada en un soporte y en otro distaban una enormidad y eso se tenía q reflejar de algún modo. Me conminó a escuchar cuando quisiera sus argumentos puestos en práctica, pero por falta de tiempo rehusé la oferta en ese instante, dejándolo para un futuro.

Soy conciente q en el mercado de la electrónica de consumo y más en el del hi-end, debido al hambre audiófilo, necesita fagocitar cada vez productos cada vez más excelsos q arrojen pingües beneficios a todos los implicados en este sector como en otro cualquiera. No puedo emitir un juicio sobre el tema por no conocer de primera mano los nuevos formatos de alta resolución, por otro lado me consta q han existido comparaciones a ciegas entre lectores de cd de muy alta gama (sobre 15-20mil €) y otros de gama inferior (1500-2000€) y los resultados no han sido lo claros que deberían atendiendo a las diferencias de precio existentes.

Repito q no puedo sacar conclusiones fiables, pero no niego q a veces me miro y veo a un consumidor empedernido con deseos algo incontrolables de colmar mi hambre de música de la mejor calidad. Algo q a cualquier sector resulta plato muy apetecible.

Ahora me estoy planteando simplemente mantener mi dvd de feria y adquirir un cd q supere claramente el q poseo, dejando de momento de lado aspiraciones audiófilas de alta resolución a menos q constate personalmente la gran diferencia q se les supone.

salu2