Si queremos saber si nuestra Xbox tiene uno de los nuevos disipadores de calor ya no es necesario que abramos la consola y con ello perder la garantía.
Tan solo es necesario que afinemos la vista y un par de fotos pues mirando a través de la malla de la consola y comparando el disipador que veamos con los que te mostramos en la foto de abajo podremos saber si nuestra consola es susceptible de padecer problemas de sobrecalentamiento.
Si observas la imagen, verás que el disipador de la izquierda es el nuevo y va sobre la GPU, mientras que el otro siempre va sobre la CPU.
Pues nada... a mirar toca y nos llevaremos una alegría o una gran pena.